Cómo apreciar la falta de bienestar equino en los espectáculos ecuestres

¿Cómo saber identificar el malestar equino en un espectáculo/actividad ecuestre?

Los espectáculos y actividades deportivas ecuestres, son en muchos casos, espectáculos donde se pueden observar expresiones corporales y faciales del equino que expresan un elevado grado de ansiedad, estrés o incluso dolor y síntomas claros de malestar.
Por tradición, cultura o desconocimiento, ese malestar no se ve o no se quiere ver.


El objetivo de este trabajo es ayudar a reconocer visualmente expresiones de malestar y dolor en los caballos.

¿Cómo podemos saber si estamos asistiendo a un espectáculo/actividad donde es evidente un malestar de los caballos?

Foto de espectáculo ecuestre con ponis donde se observa la elevación del belfo superior debido a la tensión en la embocadura, signo asociado a la expresión de dolor

Caballos y espectáculos

Los caballos son animales extremadamente sensibles al entorno y grandes comunicadores en silencio, es una de las ventajas, no gritan de dolor en público.
Sin embargo, es relativamente fácil a pesar de que no sepamos nada de caballos saber identificar algunos gestos o expresiones faciales que nos permitan saber cuándo pueden estar bien, mal o muy mal.
Para ello se están llevando a cabo programas de descripción principalmente de expresiones faciales del caballo, para reconocer situaciones emocionales o dolorosas como pueden ser Horse Grimace Scale (HGS) del protocolo Awin o EquiFACS: The Equine Facial Action Coding System por ejemplo.

Fotos de caballos en espectáculos ecuestres con diferentes expresiones faciales relacionadas con la expresión de tensión y de dolor.

Hasta ahora se han descrito hasta 17 acciones faciales diferentes.
Podemos observar también los materiales que llevan. Cuántos más instrumentos de manejo necesite un caballo peor comunicador será su entrenador. La presencia de elementos como espuelas, serretas, “embocaduras con un uso excesivo” o con unas palancas excesivas, nos pueden ir indicando cosas.
A pesar de todo ello, lo más importante es conseguir analizar lo que va expresando físicamente y facialmente el caballo.

¿Esto quiere decir que un caballo en un espectáculo en libertad está feliz?

No.
Los espectáculos ecuestres no son algo que los animales experimenten de forma positiva, y menos los caballos, aunque pueden existir excepciones. En muchos casos hay un elevado nivel sonoro, aglomeraciones, muchas luces con cambios de intensidad y colores, hay mucho movimiento…

Los caballos, como animales de presa, son muy sensibles al entorno, los ruidos, o los movimientos, con una dificultad de adaptación a los cambios de luminosidad. Estas situaciones, que en entornos naturales les provocaría la huida, son una fuente de estrés, incluso en animales domados para tal fin, como se demuestra en diferentes estudios.

Para evitar esa huida hay que realizar un gran trabajo de confianza, relación y comunicación además de desensibilización, es decir, de educación.

Además de tener en cuenta la personalidad o temperamento del caballo, pues no todos aceptan estas situaciones y quien tiene prisa, o no tiene las habilidades o conocimientos necesarios para ello, empleará materiales cada vez más dolorosos para evitar una huida y mantener un control sobre el caballo, siendo este en muchos casos el tipo de entrenamiento previo al espectáculo en libertad del equino.

¿Cómo saber qué expresan los equinos?

Debemos ir combinando diferentes expresiones faciales y corporales para saber qué ocurre en cada momento, por ello debemos de conocer mínimamente qué expresiones tienen y principalmente reconocer aquellas asociadas a la ansiedad o al dolor, las cuáles deberían de desaparecer de los espectáculos y actividades con estos animales.
Debemos de empezar a asumir que no es lógico exponer a un animal con una elevada ansiedad a diferentes situaciones estresantes mediante el uso de materiales dolorosos, si queremos empezar a hablar de bienestar animal o equino.
Como público, debemos de entender, que lo que estamos admirando no son unos simples ejercicios, si no que pasan a ser un maltrato animal público.

“Los caballos son predominantemente animales visuales, con una agudeza visual razonable que, a 23 ciclos por grado, es mejor que los gatos y perros domésticos. Si bien el uso de la postura del cuerpo y la cabeza por parte de los caballos en la señalización se ha descrito en la literatura de observación, sorprendentemente se ha pasado por alto su uso de las expresiones faciales”. (https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone. 0131738).

Una forma sistemática de registrar las expresiones faciales puede usarse para evaluar y mejorar el bienestar de los caballos, así como mejorar nuestra comprensión de la comunicación y la cognición en esta especie altamente social, y proporcionar información sobre los efectos de la domesticación.

Las preguntas sobre si los movimientos faciales particulares están asociados con estados emocionales negativos o indicativos de experiencias positivas serán particularmente importantes de abordar y FACS proporciona un marco ideal para tales investigaciones
(https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone. 0131738)

¿Por dónde empezar a identificar expresiones

Para identificar emociones en los equinos podemos empezar por identificar la posición de la cabeza en relación a la cruz.
Nos fijaremos en la altura de la cabeza (en general, cuanto más alta esté mayor tensión tiene el caballo, una posición más baja nos indica mayor relajación, aunque esto puede modificarse cuando el jinete toca las riendas). También tenemos que tener en cuenta que la posición puede y debe variar en función del ejercicio físico que lleve a cabo para permitir al caballo equilibrarse correctamente, algo que en muchas ocasiones y para muchos ejercicios no se le permite debido a la voluntad del jinete de colocar la cabeza en una posición determinada, debido al concepto estético con los consecuentes efectos sobre el bienestar del equino.
En general a los caballos de espectáculo se les exigen “ejercicios espectaculares” y con ello la tensión física en muchos casos es imprescindible para llevarlo a cabo; no por ello una tensión emocional, la cual debería de ser evitada a toda costa en cualquier trabajo con los equinos, refiriéndonos a tensión emocional cuando un equino expresa elevado niveles de ansiedad, miedo o dolor. Un caballo puede llevar a cabo ejercicios más complejos de manera relajada o con una alta ansiedad, y eso es lo que se debería de comenzar a evitar a toda costa.

Expresiones corporales equinas. Dibujos realizados por Carmen Manzano.

¿En qué otras partes tenemos que fijarnos?

La Cola

El movimiento normal de la cola de un caballo es un movimiento fluido que acompaña el ritmo de movimiento de la cadera del caballo.

  • ¿ Está moviéndose de arriba hacia abajo como si estuviese pegando golpes con ella?
  • ¿ Está rígida, encogida y pegada a la grupa?

Si observamos “latigazos” constantes con la cola o una falta de movilidad y tensión contra la grupa, el caballo está expresando incomodidad, irritación o miedo o una elevada tensión.

Cola en posición relajada, cae y fluye con el movimiento.
Maslo de la cola con tensión, pegado a la grupa. Se suele observar también tensión en la musculatura adyacente.
Agitación de la cola, gesto típico en casos de molestia, irritación , frustración o defensa que puede ir asociado a un gesto de la extremidad.

Los ojos

Los ojos del caballo pueden expresar junto con unas zonas faciales ciertas emociones, entre ellas una elevada tensión o miedo.
¿Cómo podemos evaluar la presencia de miedo o tensión por la expresión de los ojos ?

Todas estas expresiones muestran un nivel elevado grado de tensión/ incertidumbre/ miedo o apatía, todas ellas síntomas de una falta de bienestar equino si se presencian continuamente en la expresión facial de un caballo.

Los ollares

La forma de los ollares de los caballos, al igual que la piel que los rodea, nos puede dar también indicaciones de ciertos estados emocionales.
Los ollares pueden estar normalmente dilatados y ampliados gracias a los músculos adyacentes, cuando aumenta la actividad física y por tanto cuando aumenta la necesidad de oxigenación, pero también cuando un caballo anticipa una situación peligrosa o que le genera una elevada ansiedad.
El tener unos ollares ampliamente dilatados, junto con pliegues alrededor, sin una actividad física, puede ser un signo de elevado estrés, ansiedad o dolor ( Imagen 5 o 6)
En muchos casos, la acción de los músculos elevadores del belfo superior modifican la conformación del ollar dando lugar a formas más ovaladas, expresando también dolor o incomodidad. Su conformación suele estar asociada a la tensión en los belfos.

La boca y el mentón

La boca es una de las zonas donde se puede ver reflejada con más facilidad expresiones de dolor o tensión muy elevada, ya sea por los materiales, por las exigencias de trabajo o por el miedo.
Las expresiones de la boca van a estar conformadas por varios músculos que trabajan independientemente o en grupos, dando lugar a diferentes expresiones faciales.
¿Qué preguntas nos podemos hacer si observamos una boca ?

Las orejas

La posición de las orejas y su frecuencia de movimiento nos permiten obtener una gran información del caballo sobre todo si lo combinamos con otras expresiones faciales y corporales como los ojos, los belfos, los ollares y la cola.
Gracias a la cantidad de músculos que tienen son capaces de dirigirlas, hacia la fuente sonora o hacia el punto de interés o de atención.
Las dos orejas hacia atrás y mirando hacia el cuello están más relacionadas con situaciones de frustración o con comportamientos agonísticos,
Se han llevado a cabo estudios que relacionan su movimiento y posición con variaciones de cortisol salivar, relacionando así ciertas expresiones con un incremento del estrés.

¿Y cuáles son algunas de las expresiones asociadas a situaciones positivas?

Todas estas expresiones están asociadas a situaciones de relajación, descanso, motivación o placer.

Bibliografía

Información

Texto y maquetado:

Teresa Gamonal- EDUQUINA- Veterinaria especializada en etología clínica- Directora de Eduquina
www.eduquina.com// info@eduquina.com.

Teresa es una apasionada de los caballos, es licenciada en Veterinaria por la Universidad Complutense de Madrid con un Máster de Etología Clínica por la Universidad Autónoma de Barcelona. Su formación complementaria relacionada con el equino es muy extensa. Dirige desde hace 9 años el centro Eduquina, desarrollando actividades formativas y de educación equina que fomenten el bienestar animal . Lleva años colaborando activamente con diferentes entidades para difundir los problemas de manejo del equino y de su bienestar.

Ilustraciones:

Carmen Manzano- DOMA ETICA- Educadora Equina e Instructora de Equitación Centrada.
domaetica@gmail.com.

Su formación comienza años atrás dedicándose a viajar para poder conocer y aprender de cerca de profesionales del sector hípico, así como su estudio de las manadas de caballos en estado salvaje. En la actualidad, y aunque continúa dándole prioridad a su formación ecuestre, dedica tiempo a impartir jornadas y clases de reeducación de resabios, doma de potros o entrenamiento equino entre otros, eso sí, siempre desde un punto de vista etológico. Su inclinación natural por el dibujo y la pintura han servido como vehículo de expresión a disposición del trabajo con los caballos. De ahí que podamos ver y analizar a través de sus dibujos y apuntes del natural, expresiones faciales y corporales de los caballos de manera realista, huyendo de estereotipos.