Los circos y los animales: por Rafael Luna, veterinario.

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Carta publicada en el diario Córdoba

Las medidas del Ayuntamiento de Córdoba para con el bienestar animal parecen estar sugeridas o asesoradas por verdaderos ignorantes pero de seguro licenciados o grados en sus profesionales vidas. Este Ayuntamiento (y los anteriores) han obviado que más de 200 Ayuntamientos españoles y el Parlamento de Cataluña, después de haber escuchado a las partes implicadas, han prohibido los circos con animales. El Ayuntamiento de Córdoba debería prestar interés a todo lo que respecta a su término municipal, si es por falta de competencias, y no puede seguir justificando el maltrato animal como fórmula para la diversión y ocio. Se limita a conceder una licencia para el espectáculo y a que se garantice la seguridad de las personas. Ese interés es general y forma parte de nuestra identidad como cordobeses.

Para que un circo pueda actuar en España según el Real Decreto 1119/1975 de 24 de abril necesita solicitar el alta en la dirección general de la producción agraria, quedando obligados a cumplir la medidas zoosanitarias de carácter general y las especiales (disposición de acondicionamiento, aislamiento, manejo y alimentación, limpieza y desinfección) y someterse a las inspecciones correspondientes. Otras normativas relacionadas con las explotaciones, el transporte, comercio de especies, animales potencialmente peligrosos que se les aplica a los circos con animales dicen que las administraciones públicas se encargarán de que los animales no padezcan dolores, sufrimientos o daños inútiles y que se tendrán en cuenta sus necesidades fisiológicas y etológicas.

A ninguno se nos escapa la visión de esos animales encerrados en jaulas hasta la hora de su actuación y la inadaptabilidad de los mismos al uso para que se les destina y a los constantes viajes que realizan estas empresas circenses; por lo general, provocan un estrés crónico que conduce a enfermedades físicas y a trastornos del comportamiento que terminarán con la muerte prematura de estos animales.

Maimónides, el médico, rabino y teólogo judío más célebre de la Edad Media, con enorme importancia como filósofo en el pensamiento medieval, expresó:

“No se debe creer que todos los seres existen solo para el bien de la existencia del hombre. Por el contrario, todos ellos también se han creado pensando en su propio beneficio y no para el bien de cualquier otro ser”.

Pero este tema ha de tratarse con los argumentos que nos da la ciencia ya que son irrefutables y realmente son las que nos guían hacia nuestra ética y moral con los animales. Todos estos trabajos científicos están a disposición de las administraciones pero por lo que sabemos en el Ayuntamiento de Córdoba prefieren hacer las muecas de los simios, no veo, no oigo, no hablo y así se quitan de problemas.

Fomentando el maltrato animal no seremos mejores personas, no seremos cordobeses de bien ni seremos capaces de dejar a nuestros hijos e hijas el respeto por la no violencia ni una educación en valores universales.

Firmado Rafael Luna Murillo

* Miembro de EQUO, veterinario y etólogo y miembro de Avatma