AVATMA responde al vicepresidente del colegio de veterinarios de Cantabria

AVATMA RESPONDE AL VICEPRESIDENTE DEL COLEGIO DE VETERINARIOS DE CANTABRIA

COLONIAS FELINAS CONTROLADAS. MÉTODO CES (CAPTURA-ESTERILIZACIÓN-SUELTA).

 

El día 25 de febrero de 2016, el Grupo Municipal Socialista presentó una moción para la creación de colonias felinas controladas dentro del casco urbano de la ciudad de Santander. La moción no prosperó: El PP votó en contra, con sus 13 concejales, Ciudadanos también manifestó su voto negativo con sus 2 concejales, el PCR se abstuvo con sus 4 concejales, y votaron a favor PSOE con 5 concejales, Ganemos Santander Sí Se Puede con 2 concejales e Izquierda Unida con 1.

Ante las declaraciones que aparecían en la prensa de Cantabria antes de la votación, hechas por el vicepresidente del colegio de veterinarios de Cantabria, don Javier Gómez, desde el Grupo Municipal Socialista se nos solicitó un documento para ser utilizado en el pleno como “contestación a los desatinos vertidos en el “Diario Montañés”.

Lo primero que debemos advertir es que ya el titular de la noticia era absolutamente tendencioso, porque en la moción presentada por el Grupo Socialista nada se hablaba de la utilidad de las colonias felinas como método de control de roedores. Aun así, los titulares eran: “Gatos callejeros estériles para acabar con las ratas” y “Formar colonias de gatos callejeros para acabar con las ratas es una idea absurda”. Manipulación mediática con mayúsculas. Si algunas de las manifestaciones plasmadas por este medio y puestas en boca de don Javier Gómez, no se corresponden con la realidad de lo que dijo, debería, por el bien del colectivo veterinario, exigir una rectificación.

Y aquí están algunas de las “perlas” que el que presentan en la entrevista como veterinario clínico de animales de compañía con treinta años de experiencia, expresó ante el periodista que le hizo la entrevista:

Decía don Javier Gómez, vicepresidente del colegio de veterinarios de Cantabria:

“Formar colonias de gatos callejeros, previamente esterilizados, más que solucionar el problema lo agravaría. Tendríamos las mismas ratas, más las colonias de mininos”.

 

“Las ratas campan a sus anchas por las calles y sería imposible controlarlas aunque se utilice otro animal para perseguirlas”.

 

“Esto es como plantear que se metan lobos en la calle para acabar con las colonias de gatos callejeros”.

 

“Los gatos son animales de compañía que por su naturaleza prefieren la soledad que vivir en manadas. Pretender tenerlos agrupados para controlarlos es algo imposible y aparecerían en las colonias gatos sin castrar, muchos se irían a territorios más amplios”.

 

“Las pulgas son portadoras de parásitos intestinales que afectan a perros y gatos. Son muy difíciles de controlar y su tratamiento, mensual, es muy costoso. Con esas colonias de las que hablan crearíamos enormes reservorios de pulgas, hongos y el resto de enfermedades que se dan cuando hay grandes concentraciones de gatos. Santander es el paraíso de las pulgas por sus condiciones climatológicas. Son parásitos que no necesiten que llegue una humedad alta para desarrollarse”.

¿Pero si tantos efectos perjudiciales tiene porque lo quieren poner en marcha esta iniciativa?, preguntaba el periodista:

“El problema es que cada vez más hay una presión mayor para no sacrificar animales y lo que hacen algunos es poner causas o justificaciones para no sacrificar a los gatos”, opinan desde el Colegio de Veterinarios, organismo que representa a un colectivo que plantea el sacrificio como la alternativa “más humanitaria posible” para luchar con un problema “complejo”, el de los gatos callejeros, que ahora mismo no tiene solución “real y eficaz”.

 

El mayor regulador de las colonias de gatos son las enfermedades víricas. Muchas veces nos denuncian envenenamientos de colonias pero la mayoría de los casos se deben a enfermedades que son letales. Cuando llega un gato enfermo a un grupo lo habitual es que muera el 80% de sus miembros. Se ha intentado poner en marcha puntualmente en algunos países pero no tenemos estudios científicos serios que aclaren si es eficaz para resolver el problema a largo plazo, que es lo que interesa”.

 

“Dejando aparte las colonias de gatos callejeros, los veterinarios creen que los esfuerzos se deben centrar “ahora y siempre” en atajar el problema de raíz: el abandono de las mascotas y dar de comer a los animales silvestres que andan sueltos por la ciudad. Lo primero porque es una cuestión de “responsabilidad personal” el castrar a las mascotas e identificarlas para que luego no haya reproducciones sin control. Lo fácil es echar el gato de casa por un simple arañazo pero no se dan cuenta de lo que eso supone”

Desde AVATMA, asociación profesional formada en la actualidad por 387 veterinarios, la mayoría de ellos clínicos de pequeños animales, avalamos la moción presentada por el Grupo Socialista ante el pleno del Ayuntamiento de Santander, que por desgracia no ha sido aprobada.

Desde AVATMA no podemos guardar silencio cuando desde órganos representativos de nuestra profesión, en este caso el colegio de veterinarios de Cantabria, se sigue hablando de matar animales sanos como sistema de control poblacional, animales domésticos de compañía. No hay nada de humanitario en respaldar este tipo de medidas. No podemos tolerar que se hable de que las enfermedades víricas son el mejor método natural para acabar con ellos cuando conocemos el enorme padecimiento que supone para los gatos el tener leucemia, inmunodeficiencia, panleucopenia o peritonitis infecciosa, y peor aún no tener veterinarios clínicos que puedan intentar paliar su sufrimiento o proceder a la eutanasia en caso de que sea necesaria. Esto no lo puede sostener un veterinario con criterio científico en pleno siglo XXI en un país de la Unión Europea. Este tipo de veterinarios no puede representar a nuestro colectivo, especialmente a los que nos dedicamos a los animales de compañía.   

Éste es el texto que hicimos llegar ayer por la tarde, antes del pleno, al Grupo Municipal Socialista, para que fuera leído durante su comparecencia:

Las noticias que aparecen en algunos medios de prensa limitando la moción a un supuesto control de las llamadas plagas, no es más que una maniobra de distracción para pasar de refilón por el verdadero sentido de esta medida, aplicada con éxito en muchas ciudades de España y de la Unión Europea. De hecho, en la moción no se menciona nada de este tema, el relacionado con el control de roedores, que si no son depredados por estos animales en la cantidad que lo serían, en caso de que los felinos no tuvieron acceso a alimento, si es evidente que de alguna manera provocan su alejamiento de los lugares en los que estos felinos habitan.  Insistimos que éste no es el sentido de la iniciativa, ni lo ha sido en ninguno de los lugares en los que se ha implantada con éxito.

Nos sorprende aún más que se avalen por un supuesto colectivo veterinario formado por un miembro de la junta directiva del colegio de veterinarios de Cantabria, por mucha experiencia clínica que atesore. De hecho y como se apunta en la moción, el método CES está avalado por GEMFE, Grupo de Especialistas de Medicina Felina que trabaja dentro de AVEPA, la Asociación de Veterinarios Especialistas en Pequeños Animales, la más antigua de España, del que algunos de nuestros socios forman parte. Esto es lo que dice GEMFE:

“Se trata de establecer un manejo humano y racional de las poblaciones de gatos. El objetivo es mejorar la calidad de vida de estos animales, reducir al máximo el impacto sobre la fauna salvaje y evitar el potencial riesgo sobre la salud pública. Son numerosos los estudios que el mejor método para controlar la natalidad en la especie felina es la castración quirúrgica. Actualmente y después de estudios presentados por las universidades de Cornell y Florida en los EEUU, podemos asegurar que los sistemas de Captura-Castración-Liberación (TNR, sus siglas en inglés) son una de las herramientas más importantes para el mantenimiento de la salud de los gatos de colonia”.

Hablar de que estos gatos estarán parasitados por pulgas, y que serán portadores de enfermedades potencialmente transmisibles a la especie humana, y que el mejor control de los gatos callejeros son los virus felinos, es no querer colaborar en lo que los veterinarios debemos tener como santo y seña, que no es más que el bienestar animal, su salud, y a consecuencia de éstas, la salud humana.

Nos gustaría saber dónde hay un estudio científico en el que se demuestre, que dejar que la naturaleza haga su trabajo es el mejor método de control de gatos en el medio urbano o rural, y que reduce las poblaciones de estos animales en un 80% cuando se presenta una epidemia. Se debería aportar un estudio que cuantifique la presencia de estos virus en gatos callejeros controlados y se estableciera una comparativa con los no controlados, cosa que es improbable que se haya hecho por parte de los que hacen este tipo de afirmaciones.

El CES evita la reproducción descontrolada de estos felinos, sin posibilidad de que pueda ponerse en duda. Los gatos esterilizados no se reproducen, los que no lo están, sí. Una hembra felina sin esterilizar puede tener numerosas camadas al año, ya que son capaces de entrar en un nuevo celo incluso cuando están dando de mamar a sus cachorros. Aunque lo normal es que una hembra de esta especie, en el medio urbano tenga solo dos celos al año, no es nada extraño que estando bien alimentada pueda tener más. Calculen ustedes, sabiendo que la gestación en estas hembras felinas dura de media 2 meses (58 días), el número de gatos que podría parir a lo largo de un año.

Los gatos que están en una colonia felina controlada no tienen tendencia a alejarse de ella y dispersarse como se dice, ya que prefieren encontrarse en grupos donde los individuos son para ellos conocidos, muchas veces de su propia familia y en los que saben que recibirán alimento. Es muy probable que estos grupos de animales consolidados, impidan, aun estando esterilizados, la entrada de nuevos individuos, que en caso de producirse, debería suponer su captura y esterilización.

Los parásitos en una colonia CES bien gestionada, pueden ser controlados hasta cierto punto, evitando así la dispersión de los nidos de estos insectos que cumplen una parte de su ciclo reproductivo fuera de su hospedador. Los parásitos serán por tanto mucho más frecuentes en gatos sin esterilizar y sin control poblacional por medio de la esterilización. De hecho, si la gestión de los CES es adecuada, se podrían implantar programas preventivos contra parásitos internos (cada 4 meses) y externos (de forma mensual).

El control de este tipo de colonias felinas facilita, además, una vez que se ha procedido a la esterilización, la adopción de aquellos animales que sean más sociables, que son muchos.

La reducción de peleas entre ellos, al no haber territorios por los que pelear y hembras a las que cubrir, es más que notable, lo que redundará en su salud, al evitarse los contagios por los virus transmisibles por mordedura o lamido, aunque exista una pequeña incidencia de transmisión por compartir agua y comida.

El CES facilita que por lo menos el mismo día de la esterilización estos animales puedan recibir una dosis de vacuna (pentavalente felina) que hasta cierto punto les puede proteger de determinadas enfermedades infecciosas.

El tener a los gatos en un espacio controlado facilitará la desinfección de esa zona con la periodicidad con la que pueda llevarse a cabo. Las molestias que ocasionan los ruidos provocados por las vocalizaciones de estos animales durante las peleas y los cortejos, se reducen también considerablemente, así como el olor de su orina cuando los machos e incluso las hembras no están esterilizados.

El CES facilita la concentración de animales en espacios más reducidos lo que redunda sin duda en su control, mucho más complicado si hablamos de la dispersión de felinos no controlados. Para nuestra asociación el método CES  es el más adecuado tanto para los ciudadanos como para los animales que forman parte de las colonias felinas controladas, si es debidamente gestionado y supervisado por un equipo veterinario conocedor de este tipo de núcleos urbanos de felinos. Los voluntarios que se ocupan de estos animales, deberían ser autorizados por el ayuntamiento mediante el protocolo que se estime oportuno, para no sufrir la persecución policial cuando realizan su trabajo de forma altruista. Tampoco se pide dinero al ayuntamiento para el mantenimiento de estas colonias, que podría ser sufragado con fondos de estas asociaciones de protección animal.

Las soluciones reales y eficaces no dependen de la ciudad en las que se implanten, porque pulgas hay en todas las poblaciones en mayor o medida, sino de la capacidad y el interés de los responsables por resolverlas y asumirlas, de estar debidamente asesorados, y de hacer llegar a los ciudadanos información veraz, contrastada y científica, y no manifestaciones como las que se han vertido en la entrevista de la que se hacía eco “El Diario Montañés”.

Las soluciones pasan porque el colectivo veterinario esté a la altura de la sociedad del XXI, especialmente en lo que a sus órganos de representación se refiere, y que se dejen de utilizar la teoría y la práctica más propias de Descartes que de un responsable de la salud y el bienestar animal.

Las soluciones pasan porque partidos políticos como en este caso ha sido el PSOE y los otros grupos municipales que apoyaron la moción se hagan eco de las demandas que la sociedad les plantea. Nuestra reprobación por tanto para el PP, Ciudadanos y PRC de Cantabria.

Dejando de lado el tema que hemos tratado, en lo que sí estamos de acuerdo es que el problema se genera por el abandono de animales, pero ésta es una cuestión en la que el ayuntamiento de Santander debería tomar medidas, y puede hacerlo. A día de hoy se permite que un ciudadano vaya a la perrera municipal, adopte a un perro, y si no le vale para la actividad que él quiere, lo devuelva a los pocos días y adopte otro.

¿Tenencia responsable?

Tomen ustedes las medidas oportunas para que esto no se produzca.

Enlace al programa de radio en el que hemos dado nuestra opinión:

http://www.ivoox.com/huellas-cantabria-programa-radio-animalista-26-de-audios-mp3_rf_10583849_1.html

José Enrique Zaldívar Laguía. Veterinario clínico con 33 años de experiencia. Colegiado en Madrid. Número 1499.

Firma el presente documento en representación de AVATMA.

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