Respondemos a los medios taurinos que mienten utilizando nuestro nombre.

En los últimos días, dos medios de comunicación taurinos, mundotoro, el 31 de mayo y torosdelidia.es, el 4 de junio, han intentado desacreditar a nuestra asociación. En ambos casos sus críticas se han basado en falsedades.

El primero de ellos, mundotoro, aprovechó un artículo publicado en el Caballo de Nietzsche (eldiario.es) que llevaba por título: “El Estado no debe paliar los daños provocados por la pandemia a la industria taurina”, respondiendo con otro con un titular mucho más rotundo: “Desmontando mentiras”.

Veamos lo que decía el señor/a mundotoro y lo que decíamos nosotros en el mencionado artículo, firmado por nuestro presidente, que tiene nombre y apellidos, José Enrique Zaldívar Laguía. Nuestro artículo, según ellos, estaba plagado de “mentiras y falacias” y añadía: “lo vamos a demostrar con datos”.

Decía el señor/a mundotoro:

El Diario afirma que el sector taurino sólo aporta 9723 miembros, y, de ellos, sólo 5417 en activo. Estos datos, claro, son únicamente los registrados como toreros, pero se olvida, no sabemos si conscientemente, de las empresas que forman parte del sector: ganaderías, empresas organizadoras, mediáticas, publicitarias, venta de entradas, marketing digital, administración, museos, merchandising. Esto como trabajo directo, sin olvidarnos del trabajo indirecto que supone tanto en hostelería, restauración y turismo”.

Sobre esto, sobre los datos que nos ofrece de la economía que genera el sector taurino, cifras que nadie ha contrastado, no por mucho repetirlas las vamos a dar por buenas. Dice que no han sido refutados por administración alguna. Ni las suyas ni las nuestras. No esperamos que alguna administración se entretenga en hacerlo, pero le damos un apunte, que es la corrección que ha hecho el Ministerio de Cultura con respecto a los profesionales registrados y los que tienen licencia vigente para trabajar, y que ha aplicado en el histórico estadístico desde el año 2012. Menudo coladero era hasta entonces, hasta 2017 o 2018, que es cuando se actualizaron esos datos. La única realidad es que la tauromaquia generaba, en 2013, únicamente, el 0,125% de nuestro PIB, que en la actualidad y con menos festejos, es evidentemente menor. No está de menos recordar que llegaron a cuantificarlo en el 3,5%, luego en el 2,5%, luego en el 1,5%, y finalmente se quedó en esa ridícula cifra. De cualquier forma y esto todavía no lo han entendido, a los abolicionistas de la tauromaquia nos da lo mismo los millones de euros que generen, porque no toleramos, ni toleraremos, el maltrato animal, aunque sea legal y sea reconocido oficialmente como cultura. Lo de las tradiciones que están fuera de su tiempo, lo dejamos para otra ocasión.

No, no son datos registrados de “toreros”, como dice, son de matadores de toros, novilleros, rejoneadores, picadores, banderilleros y mozos de espadas. Y no, no nos olvidamos de los ganaderos y de los empresarios taurinos, a los que también nombramos en nuestro trabajo, el que usted cuestiona. De los demás actores «taurinos», sí, es cierto que no hicimos referencia a todos esos sectores que de alguna manera, en su mayoría, se vinculan de forma indirecta al sector taurino, como lo pueden hacer los que venden las almohadillas, los que llevan el alcohol a los espectadores, los que venden puros, los transportistas, las bandas de música, los taxistas y hasta los veterinarios. Todos ellos son sectores que no viven única y exclusivamente de los festejos taurinos y por tanto, seguramente, no tendrán derecho a recibir ayudas por las consecuencias que la pandemia tendrá sobre el mundo del toro. Lo más probable es que las reciban por otros trabajos que les reporten, ojalá, unos sueldos dignos. Ningún hotel, ni local de restauración, de ninguna ciudad, vive de la potencial afluencia de clientes vinculada a ferias o festejos taurinos. Ni tan siquiera el señor/a “Mundotoro” vive de esto, porque si es así, menuda ruina. No creemos que tenga sentido seguir abundando en este asunto, como tampoco la tiene, porque es más que evidente, que la inmensa mayoría de esos 5.417 profesionales taurinos no podrán recibir ayudas por el tiempo que trabajaron como tales, los que lo hicieron, que son una minoría dentro de la minoría. Esto queda sobradamente demostrado en este trabajo que hemos publicado recientemente: “La tauromaquia sigue desplomándose”. Esperamos que los considerados como primeros espadas no tengan la desvergüenza de pedir subsidios por desempleo desde sus cortijos y fincas, mientras muchos ciudadanos hacen cola para recibir alimentos.

Sigamos. Dice el señor/a mundotoro:

“El ‘pseudo-estudio’ miente sobre que el sector taurino recibe multitud de subvenciones, una falacia que por repetida parece verídica. Frente a la fake, ésta es la verdad. Presupuestos Generales del Estado para Cultura 2019: 65.000 euros para los toros (30.000 de Premio de la Tauromaquia, y 35.000 de Fundación del Toro de Lidia) frente a 100 millones para el cine o 102 para la música”.

Estas cifras, de las que hemos dejado constancia en el trabajo que se cuestiona, iban acompañadas de un párrafo que se ha olvidado mencionar y que es éste:

“Decir que el Estado no subvenciona la tauromaquia, es relativamente acertado, pero no lo es cuando nos referimos a ayuntamientos, diputaciones y comunidades autónomas”. A ver, ¿le queda claro?: “es relativamente acertado”.

El señor/a mundotoro, abunda en este tema, cuando dice:

“Además, este medio ‘advierte’ de las subvenciones que pueda dar un Ayuntamiento. Pasan por alto una cuestión esencial. Un Ayuntamiento o una Diputación ofrece la gestión de una plaza de toros, de titularidad pública, con unas condiciones beneficiosas para la localidad, además del canon de alquiler de plaza que no es ‘pequeño’, como El Diario califica. Evidentemente, no es de recibo que una administración pública invierta en negocios ruinosos, pero ¿qué ocurre con el cine, o el teatro?, para eso no hay crítica”.

¿Canon de la plaza, que no es pequeño? ¿Alquiler? Este es un tema muy interesante. Hace años, efectivamente, la propiedad pública de los cosos taurinos exigía un canon por su uso, pero en la actualidad y salvo raras excepciones, se ofrecen por cantidades tan ridículas como 100 euros en 2016 (Ciudad Real) o bien se inventan maniobras financieras para que un empresario reciba una cantidad de fondos privados para que haya algún festejo taurino. ¿Le suena al señor/a mundotoro lo que pasó con la plaza de toros de Cáceres? La lista de dinero público, de todos los ciudadanos, que reciben empresarios taurinos por parte de ayuntamientos, CCAA y diputaciones, es interminable, eso sí, como dice el presidente de la FTL, por “prestación de servicios”. Menuda prestación de servicios. Eche un ojo, por ejemplo, a lo que paga el ayuntamiento de Las Rozas al empresario de turno, que se puede permitir el lujo de regalar las entradas porque sabe que con esas subvenciones no va a perder dinero, ni tan siquiera con la plaza vacía. ¡Menudo chollo!

Volvamos al debate de fondo. Ustedes defienden que las administraciones públicas subvencionen el maltrato animal vestido de arte y cultura; nosotros no, porque sabemos que sin ese dinero, que es de todos, la tauromaquia moriría de asfixia. En ello están, sin duda, con o sin pandemia.

Se le olvidó al señor/a mundotoro otra ayuda que mencionamos, y que reciben del Estado las cinco asociaciones del toro de lidia, por un montante aproximado de 300.000 euros, que reparten las CCAA por los programas de mejora de determinadas razas autóctonas de fomento. Por cierto y a pesar de eso, la raza bovina de lidia está considerada en “recesión”. Y sí, nos volverá a decir que esas ayudas las reciben todos los ganaderos… La cantinela habitual.

En cuanto a que el cine y la música reciben más, es entrar en un debate absurdo, porque nosotros sí reconocemos esas actividades como cultura y nos parece bien que reciban subvenciones por parte del Estado. En la encuesta sobre hábitos culturales de los ciudadanos de España, quedó evidenciado que la tauromaquia, en comparación con el cine y la música, tiene interés para pocos, muy pocos ciudadanos. Y también apoyamos las ayudas o subvenciones que puedan recibir los museos, exposiciones o la danza. Solo le ha faltado comparar el Museo del Prado con uno de esos museos taurinos que no visita nadie o que tuvieron que cerrar por la misma razón y que cuesta mucho dinero mantener. ¿Le suena el museo taurino de Málaga? ¿Le suena el de Valladolid, que cerró en 2016 por la ruina que suponía?

De hecho, todas esas actividades, las nombradas y alguna más, siempre han estado en el Ministerio de Cultura, pero la suya, la tauromaquia, con la antigüedad que según ustedes atesora, solo lo está desde 2011, por empeño de la ministra Sinde (Cultura) y del ministro Rubalcaba (Interior), taurinos ambos, por cierto. Es nuestra opinión y la de la gran mayoría de los ciudadanos. Adoramos las expresiones culturales en las que no se maltrata a ningún ser vivo. Le sugerimos que, una vez que haya terminado de ver una película o un episodio de una serie de televisión, se quede hasta que acaben los créditos y luego nos compare el número de trabajadores que han intervenido en ellas con los que emplea la plaza de toros de Las Ventas en un día de “no hay billetes”. ¿200.000 puestos de trabajo? Venga, sea usted serio señor/a mundotoro. El sector de la Justicia, con todo lo que implica genera, exactamente, ese número de puestos de trabajo, pero directos. Por cierto, aquí le dejamos unas declaraciones de un empresario taurino, que gestiona dos plazas tan ruinosas como la de Illescas y la de Cuenca.

«Tenemos estamentos que quieren seguir aprovechándose de la tauromaquia con el alegato de que son muchos puestos de trabajo, cuando es una gran mentira»

Sobre el repaso que hace a la antigüedad de la tauromaquia, de los artistas que desarrollaron parte de su obra basándose en ella y de la necesidad del toro de lidia para el mantenimiento de determinados ecosistemas, ya aburren. Tan solo comentar que esa raza bovina solo ocupa 300.000 hectáreas de dehesa, como mucho un 10% de este tipo de superficies. Ahí seguirán con o sin esos animales. Y sí, ya “sabemos” que en las cuevas del Neolítico existen evidencias de que ya se lidiaban toros. Espero que entienda usted, el comentario, aunque dada su escasa capacidad comprensiva para la lectura de determinados textos, lo dudamos.  

Y dice usted: “La afición taurina es más culta, además de solidaria (festivales benéficos)”.

No sabe lo que nos alegra conocer este dato. Supongo que también los tendrá de todos aquellos festivales en los que los supuestos beneficiarios, todavía están esperando el “beneficio”. Cuántas veces habremos oído la mentira taurina de que los profesionales taurinos no cobran en este tipo de festejos: “El timo de la corrida de beneficencia de Albacete. La taquilla se la llevaron los toreros”. Sea como sea, maltratar animales con fines benéficos es aberrante, diríamos que inmoral. Por cierto, en esa misma encuesta, la de los hábitos culturales, se apunta que el 19%, del 7,95%, que reconoció haber asistido a algún festejo taurino, lo hizo gratis. Para que luego nos niegue que no son subvenciones o igual es que la «prestación de servicios» resulta tan rentable que no hace falta cobrar a los espectadores. La afición taurina no es más culta, pero dado que cada día está peor visto ser aficionado al maltrato animal, hay que hacerse pasar por culto para evitar daños colaterales; ya sabe, suena mal eso de: “además de taurino, inculto”. Obviaremos la cantidad de ciudadanos, que podemos contar por millones, que colaboran con organizaciones no gubernamentales y nos abstendremos de comparar su número con el de los aficionados que acuden a festejos taurinos «benéficos».

Y dice “usted”: La Tauromaquia está reconocida por la Ley 18/2013 del 12 de noviembre, como Bien Cultural de todos los españoles.

Se equivoca, no es “Bien” sino “Patrimonio”, que no es lo mismo. Quisieron que fuera “Bien”, pero después del debate de la ILP, cuyo desarrollo estuvo rodeado de supuestas irregularidades, se quedó en lo que se quedó. Nos resulta extraño que un experto como usted confunda los términos. De las diferencias entre una cosa, “Bien” y otra, “Patrimonio”, le invitamos a que se instruya.

Continuamos con la falta de lectura comprensiva que demuestra cuando dice:

“También dice que se repiten los aficionados en los abonos, ¿y?, ellos se lo pagan de su bolsillo, también esto le molesta. Que un grupo musical de 30 conciertos seguidos y lo compren sus fans, ¿le parece indeseable? Que una misma persona entre al día a visitar a El Diario, ¿le parece indeseable?”.

No sabemos los fans que van treinta veces a ver a su grupo favorito o cuantas personas con capaces de ir 30 veces a ver la misma película en el cine. No, no nos parece indeseable que haya aficionados que se traguen 20 o más festejos taurinos en Las Ventas, lo que hemos querido expresar es que, no es lo mismo individuos que espectadores, porque ustedes hablan de los millones de espectadores, que asisten a festejos taurinos, pero están repitiendo «cromos» (individuos), año tras año. Y entendemos que sí, que cuando un medio de comunicación habla de lectores, éstos puede que se repitan o no, como cuando ustedes dan las cifras de visitantes a su web que, por cierto, visitamos muchos antitaurinos. Nos gusta estar “informados”.

Este comentario es para nota:

“Ofrece el ‘estudio’ un enlace de ‘El Español’, y consigna como un fraude «de que» el sector taurino no rebajó el IVA del 21% al 10%. Aprender a leer no cuesta nada. Ni siquiera han comprendido la noticia. Los empresarios taurinos siguieron cobrando las entradas gravándolas al 21%. Lo que especifica esta noticia es que los empresarios no hayan bajado los precios de venta, no que no hayan aplicado la rebaja fiscal, que son dos cosas totalmente distintas”.

Claro, ¿hombre, mujer? (lo sentimos, desconocemos su sexo): ¿nos quiere usted decir que los empresarios taurinos subieron (mantuvieron) el precio de las entradas ocultándolo a los aficionados? Claro, no van a ser tan idiotas de cobrar las entradas con el 21% de IVA y desembolsarlo trimestralmente en Hacienda, regalando el 10%. Y dice que somos nosotros los que no sabemos leer. De hecho, en el artículo que citamos, lo explica perfectamente, no hace falta que usted lo aclare.

“Ahora, con esta reducción del IVA cultural para los espectáculos en vivo ayudará a hacer «emerger al sector», añade el también presidente de la Asociación de Organizadores de Espectáculos Taurinos (ANOET)”. Esta declaración suena a fraude.

Ya ve usted que no, que el sector no ha emergido. Sigue el recorrido por su propio abismo. La rutina desde hace algunos años.

Seguimos. Dice usted:

“También, acusa que las peñas taurinas y grupos taurinos reciben subvenciones. Esto es totalmente falso. En todo caso pueden recibir descuentos en las entradas, cosa totalmente lícita, como hace cualquier empresario con las promociones de sus productos. Esto tampoco se puede hacer según el Sr. Zaldívar Laguía”.

Las peñas taurinas reciben subvenciones, no solo descuentos en las entradas, que también. ¿Quiere usted pruebas? ¿Es totalmente falso lo que decimos? Venga, le damos pruebas:

De la Comunidad Autónoma de Madrid:

  1. FUND. ESCALERA DEL ÉXITO  4.560 

  2. R. FED TAURINA DE ESPAÑA  3.230 

  3. ASOC. TAUR. CULT. TIERRA DE TOROS  4.180 

  4. P. FEMENINA LAS MAJAS DE GOYA  5.130 

  5. PEÑA TAURINA TERCIO DE QUITES  3.230 

  6. CLUB INTERNACIONAL TAURINO  3.420 

  7. PEÑA TAURINA LOS DE JOSÉ Y JUAN  6.080 

  8. PEÑA TAURINA LOS ARENEROS  5.890 

  9. CIR. T. AMI. DE LA DINAS. BIENVENIDA  3.800 

10. P. T. EL CASTOREÑO DE LOS MOLINOS 1.710 

11. ASOCIACION PEÑA TAURINA OLALLA  2.470 

12. ASOC. TAURINA PARLAMENTARIA  4.750 

13. PEÑA TAURINA EL PORTÓN  1.900 

14. CASA CASTILLA MANCHA DE MADRID  3.040 

15. ASOCIACIÓN EL TORO DE MADRID  5.320 

16. FUND. UNIV. SAN PABLO CEU  8.930 

17. FUND. T. INTERNACIONAL “EL JULI”  6.080 

18. A. ABONADOS DE VENTAS “ABOVENT”  3.230 

19. CLUB TAURINO VILLA DE PINTO  4.180 

20. ASOC. CASA DE CORDOBA DE MADRID  2.470 

21. P. TA. JOSÉ CUBERO “YIYO” DE MADRID  2.280 

22. FORO DE LA JUVENTUD TAURINA  3.800 

23. PEÑA TAURINA “EL PUYAZO”  2.660 

24. PEÑA TAURINA DE VALDEMORO  2.660 

25. A. JUV. LA CACHIPO. DE C. DE LA SIERRA 1.140 

26. PEÑA TAURINA EL RESCOLDO  4.940 

27. PEÑA TAURINA LOS OLIVARES  3.610 

28. U. DE ABONADOS TAURINOS DE MADRID  5.890 

29. FEDERACIÓN TAURINA DE MADRID 7.220 

30. CLUB TAURINO DE MADRID  5.700 

31. PEÑA TAURINA MANUEL VIDRIÉ 2.660 

32. P. T. JOSÉ CUBERO “YIYO” DE COSLADA  3.040 

33. P. T. ALEJANDRO TALAV. COLMENAREJO  3.800 

34. CIRCULO TAURINO JOSELITO ADAME  1.140 

35. PEÑA TAURINA JUAN CUELLAR  1.900 

36. FEDERACIÓN MESA DEL TORO  8.360 

37. PEÑA TAURINA LA VIGA ATRAVESÁ 1.140 

38. PEÑA TAURINA EL REMEDIO  2.470 

39. PEÑA TAURINA GABRIEL DE LA CASA  1.900

Peñas taurinas de Castellón: 98.361 euros.

La peña taurina de A Coruña dejó de recibir 7.000 euros de subvenciones por no justificar los gastos.

Las hay, incluso, que tienen la desvergüenza de reclamarlas.

Hay más datos que le podríamos aportar, pero no merece la pena.

Más falta de lectura compresiva:

Dice usted: “Comenta que las ganaderías reciben subvenciones por las visitas turísticas. Falso. Las ganaderías de titularidad privada pueden hacer lo que consideren para aumentar sus ingresos. Tampoco le debe parecer bien”.

¿Dónde hemos dicho eso?

Esto es lo que apuntábamos en nuestro artículo:

El sector taurino pide: «Establecimiento de programas de colaboración para la difusión de la cultura taurina, incluyendo fomento de rutas turísticas vinculadas a las ganaderías y festejos populares, así como a la celebración de encuentros, congresos y otras actividades de divulgación».

Y añadíamos:

Nada nuevo: existen subvenciones públicas para este tipo de eventos (nos referíamos a la difusión de la cultura taurina), y las rutas turísticas han sido y son explotadas por muchas ganaderías de lidia como modelo de subsistencia desde hace varios años.

No sé cómo interpreta el señor/a Mundotoro lo que dice que hemos dicho. El sector taurino pide lo que pide sobre las rutas turísticas y visitas a sus explotaciones, y nosotros afirmamos que eso ya se esta haciendo en algunas ganaderías. En ningún sitio hemos dicho que reciban subvenciones para este tipo de negocio, que parece ser, por lo que usted apunta, que sí, que las reciben. Le agradecemos el dato.  

Y dice usted: “Seguimos con datos contrastados para desmontar que la Tauromaquia está en franco declive. Señor, ¿díganos usted que (le falta la tilde) sector no está en declive desde el 2008? ¿Y más en Cultura?”

Una simple búsqueda en Google, y se puede usted encontrar esto:

Sectores culturales creativos (no está la tauromaquia) en la Comunidad Autónoma Valenciana.

Anuario de Estadísticas Culturales 2018: En este estudio verá que sí, que hay sectores culturales que no están en declive y que han sobrevivido a la crisis económica de 2008.

Otro de sus comentarios que demuestran que no se ha enterado de nada:

Tampoco le parece acertado que las televisiones privadas puedan invertir en toros. Sabrán las empresas privadas (Canal Toros) si les es rentable o no. No se preocupe que si no les es rentable, no invierten”.

Lo que dijimos en nuestro informe:

Ante la petición taurina de «Incluir los festejos taurinos dentro de la programación regular de las televisiones públicas», apuntamos: Actualmente, la mayoría de los eventos deportivos de relevancia son retransmitidos por televisiones privadas, así que, los festejos taurinos, no deberían ser una excepción: el que quiera verlos, que pague. Precisamente, Canal Toros, cobra por el visionado de sus contenidos.

No negamos que la empresa privada pueda hacer lo que le plazca, aunque podemos cuestionar, moralmente, que retransmitan maltrato animal y espectáculos violentos; lo que negamos es que, con dinero público (televisiones públicas), no con el privado, se haga. Y de hecho se hace, porque hay televisiones autonómicas que ofrecen festejos taurinos.

Y terminamos con este comentario del señor/a mundotoro:

“También habla de las subvenciones agrícolas y ganaderas que reciben. Como todas las ganaderías bovinas de Europa, esto también le molesta. Pero olvida que los gastos que suponen la crianza de una raza como la brava tienen muchísimos más gastos que los de consumo humano, y lo pagan los ganaderos de su bolsillo. También lo obvia, también le molesta”.

No sabemos qué es la “raza brava” pero, efectivamente, todos los ganaderos y agricultores reciben estas ayudas del Plan Agrario Común (PAC), pero la crianza de unos y otros animales no tiene el mismo fin y la razón de las ayudas no es la misma. Unos están subvencionados para la obtención de productos alimenticios, que nos resultarán más baratos a la hora de comprarlos, los otros, para criar animales que serán maltratados en una plaza de toros o en las calles de un pueblo. Y si criar un toro de lidia es más caro que criar otro tipo de bovinos, con ayudas, ese es su problema, no el de los ciudadanos europeos. Ojalá consigamos que la Unión Europea deje fuera de sus ayudas a todas aquellas explotaciones ganaderas en las que se maltratan animales. Las primeras en la lista serían las de lidia. Ah, y no nos venga con la cantinela de que la carne de animales lidiados se come, porque en nuestro artículo ya dejamos constancia de la pésima calidad de la carne de esos animales y de la especial manera en que debe ser tratada y comercializada. Que por la canal de estos animales se pague tan poco, en comparación con la de otros bovinos, es la consecuencia de su maltrato. Menos mal que los ganaderos pagan algo de su bolsillo. ¿Pretende que les salga gratis producir su “producto” de maltrato animal?

Lo dicho, y utilizamos sus propias palabras:

“Respetamos que no les guste, pero que no mientan, y sí, mienten mucho”.

Pedir respeto para producir dolor y miedo en determinados animales, que es en lo que consiste su afición, es pedir mucho, de hecho, no nos lo puede pedir. Por lo demás, de acuerdo con usted, señor/a mundotoro, ustedes mienten y mucho.

Pasamos a las mentiras de otro medio taurino, las de torosdelidia.es, que decía:

Los veterinarios abolicionistas de la tauromaquia atacan a la clínica Javier Alonso”.

La verdad, la única verdad:

El día 4 de mayo entré en un muro cerrado (privado) de Facebook. En este espacio, miles de veterinarios se comunican entre sí por diversos temas relacionados con nuestra profesión. En ese muro se había colgado un hilo con un vídeo que hacía referencia a un fisioterapeuta que afirmaba estar tratando a un toro de lidia. En ese vídeo, en el que habla ese profesional (¿Javier Alonso?) con el ganadero, éste le dice que uno de sus sementales presenta una cojera de la “extremidad inferior derecha”. Y me hizo gracia, porque las cuatro extremidades o mejor dicho “miembros” de un toro, y de cualquier cuadrúpedo, son inferiores. Digamos que estos animales tienen dos miembros torácicos y dos pelvianos, pero sí, entiendo que esto es demasiado tecnicismo para algunos ganaderos, así que, podríamos haber esperado una declaración similar a esta: “cojea de la extremidad posterior derecha”. Mi comentario, el único que he hecho en Facebook, fue en mi muro, ayer, a las 9:00 horas:

🤔😂😂

👉»Campanero», un semental emblemático de mi ganadería, tiene una lesión en la «EXTREMIDAD INFERIOR DERECHA». Te he llamado para ver si lo solucionas.
Estupendamente, menos mal que no la tiene en la extremidad superior derecha, que sería otro milagro de estos que viven del maltrato animal.

El vídeo, junto a otros sobre este “pionero” tratamiento, está alojado en el muro de la clínica mencionada.

He entrecomillado “pionero” porque este tipo de terapias, en animales domésticos e incluso salvajes, se llevan utilizando decenas de años, aunque no o eso nos dicen, en un toro de lidia.

Insisto en que el único comentario que hice sobre el asunto, fue el que he puesto. No he comentado absolutamente nada en el muro de esta clínica, pero si lo han hecho otros compañeros de profesión, que no son de AVATMA (alguno sí lo será), y que simplemente han cuestionado el hecho de que un fisioterapeuta de humana trate a un animal no humano, porque no está ni capacitado ni titulado para hacerlo. ¿Conoce este señor la anatomía de los bóvidos? ¿Conoce su sistema nervioso? ¿Alguien le ha dado un título para capacitarle sobre estas cuestiones? ¿Se imaginan a un veterinario aplicando este tipo de terapias a un ser humano? No, no se lo imaginen. Este es el asunto que ha provocado la controversia y los comentarios contrarios que, por cierto, por lo que dicen en el foro de los veterinarios, han sido escrupulosamente borrados.

Y de aquí, a la película que se han montado en la página taurina mencionada, va un mundo. Esto es lo que dicen, aunque creo que han modificado el texto original (creo recordar que decían que yo me había ocupado de alentar que se dejaran comentarios en el facebook de la clínica), pero bueno, el titular de la noticia no deja lugar a dudas:

Los veterinarios abolicionistas de la tauromaquia atacan a la Clínica Javier Alfonso

“Entre ayer y hoy, diversas personas entre ellos, José Enrique Zaldivar, – Avatma- presidente de la Asociación de Veterinarios Abolicionistas de la tauromaquia, entre otros, han cargado con esa práctica a través de sus redes sociales, al igual que muchos otros afines al régimen animalista, ya sea a través de la burla, el insulto o cualquier otra frase peyorativa”.

“Ciertos veterinarios antitaurinos, y ciertos animalistas afines a su régimen dictatorial, y su adoctrinamiento han mofado insultado, injuriado y calumniado a este profesional y su necesario trabajo en las redes sociales. Un boicot en toda regla por parte de los de siempre. Alguno, incluso, le acusa de intrusismo laboral. Una panda de analfabetos que denigran su profesión al hablar sin saber, pero lo peor es que no quieren ni aprender, ni saben respetar”.

Miente este medio porque los veterinarios que han dejado los comentarios, cuyo contenido desconozco, seguramente no son abolicionistas de la tauromaquia (ojalá lo fueran), aunque es lo de menos, sino profesionales de la sanidad animal que están hartos, que desde otros sectores profesionales se practique el intrusismo y se les falte al respeto que se merecen, que nos merecemos, así que, si no lo hice ayer, lo hago hoy, y me uno a ellos en la denuncia de este tipo de prácticas, esperando que el colegio de veterinarios de Cáceres tome cartas en el asunto, como lo debe hacer el Consejo General de Colegios de Veterinarios de España.

José Enrique Zaldívar Laguía. Presidente de AVATMA.