Dehesa Vs Ganadería de lidia

Las dehesas, para su conservación, no necesitan ni han necesitado la presencia de ganaderías de lidia. No es cierto, como comentaba el presidente de la Fundación Toro de Lidia, que `la biodiversidad y la variabilidad genética que se da en las dehesas de bravo, tanto dentro de las propias ganaderías como en todas las especies animales y vegetales que se crían alrededor del toro, es brutal.´ La biodiversidad (que se refiere a especies y no a razas), las iniciativas contra el cambio climático y la desertización, dependen en cierta medida de las dehesas, pero no de esta raza .

La mano de obra que, en muchas ocasiones, debe ser especializada, y mal remunerada, no facilita el empleo en estas explotaciones. El 60% de las explotaciones cuentan con un solo empleado fijo y la contratación de trabajadores temporales únicamente se hace en periodos estacionales como podas, saca de corcho o cultivos. En el caso de ganaderías de lidia se emplea para faenas puntuales como el herrado, saneamiento, tientas, manipulación de cornamentas, y embarque de los animales. Podemos decir que el argumento de que la dehesa fija la población rural, es un tópico que utiliza el sector ganadero del toro de lidia, para defender sus intereses. Los municipios que tienen dehesas tienen una tasa de paro mayor y una densidad de población menor que los municipios que no tienen dehesa. Las afirmaciones de que la ganadería de lidia fija la población rural, y favorece a las zonas más deprimidas de nuestro país carece, según los datos aportados, de fundamento.

Dehesa: Superficie con árboles más o menos dispersos y un estrato herbáceo bien desarrollado, en la que ha sido eliminado, en gran parte, el arbusto. Es de origen agrícola (tierras labradas en rotaciones largas) y ganadero. Su producción principal es la ganadería extensiva o semi extensiva, que suele aprovechar los pastos herbáceos y los frutos del arbolado. Se trata de sistemas de uso múltiple cuya gestión es complicada. Las agriculturas de proximidad son y han sido, cultivos de cereales, olivar, huertas y viñedos, que han determinado los modelos de inserción de la dehesa.

Su origen se halla en los bosques mediterráneos, pero ha sido cincelada por la mano del hombre al eliminar parte de esa masa arbolada y convertirla en un territorio que conjuga la actividad económica agrícola con la forestal y la ganadera, dando lugar además a un espacio con una gran biodiversidad.

Uno de los fines de la dehesa es la de proporcionar productos de calidad en base a la creación de industrias locales de transformación que deberían estar dotadas de buenos sistemas de comercialización. El bovino de lidia, criado y seleccionado para festejos taurinos, no es un producto de calidad y no encaja en el fin productivo que se atribuye o que se debería atribuir a la dehesa.

Los animales que pueblan la dehesa pertenecen a diversas especies domésticas como el ovino, caprino, bovino, porcino, equino. Resulta curioso leer, en algunos estudios realizados sobre este tema: “los animales que pueblan la dehesa son: ovino, caprino, bovino, toro de lidia, porcino, equino”. El toro de lidia es una raza bovina más y por tanto no debe ser diferenciado del resto de los bóvidos.

Ovino: el 40% del total de cabezas de ganado que hay en España. Raza merina, manchega, castellana, y talaverana.

Caprino: el 40% del total de cabezas de ganado que hay en España.

Equino: 60% de las ganaderías de caballo español y más del 50% del censo total de caballos. Algunos ejemplares de asno andaluz.

Wikiloc | Foto de Caballos en la dehesa (1/1)

Bovino: Un millón de cabezas de vacuno de carne, principalmente retinta y limousine (algunos ejemplares de blanca cacereña), y cruces de razas autóctonas con importadas (charolesa y limousine) además del vacuno de lidia (895 ganaderías a fecha 31/12/2019). El censo de cabezas de bovino de lidia es de poco más de 200.000 ejemplares que incomprensiblemente son considerados de aptitud cárnica, así que, hablaríamos del 20% de ese millón de bóvidos.

La raza bovina escocesa que pasta en la dehesa andaluza

La raza de lidia está clasificada oficialmente como autóctona protegida (en recesión) de fomento, criada y seleccionada hace algo menos de tres siglos, con un destino principal y singular, la lidia y la diversión en espectáculos taurinos y otro secundario, que es la producción de carne de animales lidiados (de prácticamente nulo consumo) y de eralas (hembras de dos años) de lidia en matadero. Estas hembras de dos años, que acaban en el matadero, suelen ser aquellas que fueron desechadas tras su maltrato en la tienta (método de selección ganadera) y que debido a las heridas provocadas por las puyas, son decomisadas en parte o en su totalidad una vez sacrificadas.

costillas
Aspecto de la canal de una vaca tentada en una ganadería de lidia sacrificada en matadero
Absceso presente en la canal de una vaca tentada en una ganadería de lidia y sacrificada en un matadero

Porcino: 800.000-900.000 cabezas de cerdo ibérico de bellota y de campo. 1.202.876 hectáreas de montanera, solo en Extremadura.

Dehesa de Extremadura: cuna del cerdo ibérico de bellota

Avicultura: el sector avícola también emplea algunas hectáreas de dehesa.

Capón ecológico de Dehesa de El Milagro perfecto para Navidad -  magazinespain.com

Cálculo de hectáreas en España:  En España, la superficie calificada actualmente como dehesa, según los datos que maneja el Ministerio de Agricultura, se sitúa entre 3,5 y más de 5 millones de hectáreas, en función de las definiciones más o menos restrictivas que se hagan sobre las características este tipo de terrenos. Las ganaderías de lidia ocuparían 350.000 de estas hectáreas, es decir, un 10%. La mayoría de los estudios consultados hablan de 4 millones de hectáreas de dehesa, es decir, que podríamos hablar de que las explotaciones de ganado de lidia podrían ocupar como máximo el 8,75%. Si diéramos por buena la cifra de 5 millones, la proporción se reduce al 7%. Esto, si admitiéramos que todas las ganaderías de este tipo se asientan en dehesa, que no es así.

En realidad, solo deberían considerarse dehesa aquellos espacios en los que habitan especies arbóreas productoras de bellota, y se debería, además, tener en cuenta la proporción entre árboles y pastos. Se da por bueno que la superficie de pasto debería ser de un 50%, pero no hay acuerdo sobre cuánta debería ser la superficie cubierta (arbolado), que oscilaría entre un 5% y un 60%. Un dato: La situación ideal debería ser 40 o 50 árboles por hectárea de dehesa, número que puede aumentar o disminuir en función del tipo de terreno y de las acciones de sus propietarios. La actual es de 10-40 pies de arbolado por hectárea.  

Por resumirlo: Desde unos planteamientos más restrictivos, la dehesa sería la superficie formada solamente por especies del género quercus (encinas, alcornoques o quejigos ligados a la producción de bellota) y alcanzaría 3,5 millones de hectáreas. Si en la definición de dehesa se incluyen además otras especies como castaños, acebuches, madroños, lentiscos o jaras, la superficie podría superar los cinco millones de hectáreas. En muchas ocasiones se considera dehesa lo que es, en realidad, monte adehesado.

Una de las principales especies arbóreas de la dehesa es el alcornoque, que da lugar a toda una industria de primera y segunda transformación, a partir del aprovechamiento de su corteza, el corcho.

Los cultivos sólo se dan en las zonas de suelo más fértil y el resto, que será la mayor parte, no se rotura y solo se limpia de material y malas hierbas, cuando estas ponen en peligro la supervivencia de las praderas. Destacan cultivos rotacionales de cereales como la cebada y la avena, junto con leguminosas, forrajeras o girasol, y trigo duro, entre otros, que se vinculan a la alimentación de los animales domésticos que ocupan esos espacios. Las roturaciones del suelo, cuando son posibles, se realizan en periodos largos, lo que permite mantenerlos limpios para mejorar la producción de hierbas.

Gran parte de las dehesas, por sus características físicas y naturales, explotan la caza como un aprovechamiento más, siendo, en algunos casos, una de las principales fuentes de ingresos. Esta actividad ha incrementado el riesgo de modificación del hábitat y ha provocado un problema sanitario severo que afecta a todas las explotaciones próximas a cotos de caza por, entre otras cosas, cargas ganaderas excesivas. El uso de cebos envenados y la introducción de especies no adecuadas, agrava el problema. La caza mayor puede resultar incompatible con la explotación de especies ganaderas domésticas. En la actualidad se calcula la carga ganadera doméstica pero no la cinegética. Se debería prohibir la suelta de especies cinegéticas que han sido criadas en granjas y no debería servir el argumento que utilizan los que se dedican a este tipo de negocio: `de esta forma, se enriquece la genética de estos animales, y se evita la endogamia que se genera entre aquellos ejemplares que nacieron, crecieron y se reprodujeron en el coto´.

La leña, junto a sus productos derivados, el carbón y el picón, constituye uno de los aprovechamientos más antiguos de las dehesas, siendo un valor añadido al arbolado, como lo son la apicultura y la micología.

El déficit estructural que presenta la dehesa no es sufragado con los ingresos procedentes de sus producciones, dado que el mercado no valora, por lo general, la calidad de sus productos; esto fuerza a sus propietarios a vivir de actividades ajenas a la explotación de sus fincas, lo que deriva en el abandono de las mismas, convirtiendo a las dehesas en territorios que no generan productividad ni empleo, más que el estrictamente necesario. En lo que respecta al ganado de lida, muchos de los propietarios de estas explotaciones poseen fincas que dedican a otro tipo de producción agrícola y ganadera, que le permite sufragar los gastos de mantenimiento de este tipo de animales por simple capricho. Lo hay, incluso, que explotan otro tipo de animales domésticos en los mismos espacios.

Problemas:

La Seca: Micosis, que afecta a la especie Quercus, y que es una de las causas de la desaparición de miles de hectáreas de dehesa, sin que hasta el momento se haya encontrado una solución efectiva para erradicarla. Un dato: se dice que afecta a 1 árbol por hectárea de dehesa / año.

Tuberculosis: y otras enfermedades agravadas por la coexistencia de especies silvestres y domésticas. Algunas ganaderías de lidia han sufrido el vaciado sanitario por la presencia de tuberculosis entre sus animales.

Empobrecimiento del suelo por múltiples factores como la sobrecarga ganadera, el desbroce abusivo, podas y descorches abusivos, la roturación y prácticas de manejo del ganado inadecuadas, ataques de insectos barrenadores y podredumbre radical. Ausencia de regeneración natural por envejecimiento del arbolado, aumento de los periodos de estancia de los animales en las fincas (típico de las ganaderías de lidia que mantienen algunos de sus animales hasta que cumplen los 4 o 5 años en el caso de los machos y muchos más en el caso de las hembras), y exceso de actividad cinegética. La sustitución del ganado ovino y caprino, por el vacuno, se apunta como otra de las causas, que ha provocado sobrepastoreo por acumulación de carga ganadera. Esta circunstancia se dio entre muchos ganaderos que hoy crían solamente bovino de lidia. Estos factores contribuyen a la presencia de la Seca en las encinas.

La carga ganadera no debería superar las 0,5 UGM/ hc y se debería potenciar la trashumancia con el aprovechamiento estacional de pastos y la transtermitancia, con manejo semiextensivo en periodo estival y asegurar el bienestar de los animales rotando las zonas de concentración de animales.

La entrada de inversores que compran fincas en difícil situación, muchas veces para blanquear dinero, a nombre de empresas interpuestas, o para fijar segundas residencias de políticos y empresarios, han convertido las dehesas en espacios de turismo, perdiendo el interés productivo, naciendo un lucrativo negocio, el de la caza deportiva. La caza era una actividad secundaria de las dehesas, y ya no se trata de consumir los productos cazados o venderlos. La consecuencia: los vallados cinegéticos, los conflictos de paso y acceso, la introducción de animales criados en granjas cinegéticas, la matanza de carnívoros que “molestan” en estos espacios e incluso la muerte de otros animales salvajes. ¿Biodiversidad? Algunas ganaderías de lidia están vinculadas a la actividad cinegética.

La dehesa ibérica y la fauna: 4.000 años tocan a su fin.

La PAC no incentiva desde hace años la reforestación. Los propietarios de dehesas apuntan que tener árboles penaliza a la hora de recibir subvenciones. No es el caso de ganadero de lidia que prefiere las dehesas con poco arbolado y mucho pasto, el máximo posible. La ayuda del coeficiente de admisibilidad de pastos (CAP) descuenta del sistema subvencionable lo que ocupa el diámetro de las copas de los árboles. Además, se descuenta la superficie ocupada por matorral y otro tipo de vegetación que no sea puro pasto: “cuánto más dehesa seas más te penalizan”.

El mercado debería proteger y revalorizar los productos ganaderos diferenciados que genera la dehesa, entre los que no se encuentra, evidentemente, el ganado de lidia.  

Datos 2014: Por comunidades autónomas, las cifras de reparto de hectáreas dehesa son:

Extremadura: 1.237.000 (35%)

Andalucía: 946.482 (27%)

Castilla La Mancha: 751.554 (21%)

Castilla y León: 467.759 (13%)

Madrid: 113.051 (3%)

Totales: 3.515.846 hectáreas

Existen 25.000 explotaciones de dehesa en España, de las que, 895, son de ganado de lidia; además, no todas estas explotaciones se asientan en este tipo de ecosistemas al ubicarse en comunidades autónomas en las que no existen este tipo de terrenos.

Según el Inventario de Biodiversidad de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, las superficies adehesadas albergan 19 especies de anfibios, 218 de aves, 61 de mamíferos, 34 de peces continentales, y 38 reptiles. Resulta evidente que esta biodiversidad se mantendría y se mantiene sin la existencia de este tipo de explotaciones o con la reducción del número de animales de esta raza bovina.

Si hay 25.000 explotaciones de dehesa, las ganaderías de lidia suponen el 3,58% de ellas. El toro de lidia no forma parte de esa biodiversidad, y en cualquier caso, hablaríamos de especie bovina, y no de una raza concreta. La biodiversidad se refiere a especies animales y vegetales.

En un informe publicado por la Unión de Criadores del Toro de Lidia (UCTL), la asociación que cuenta con el mayor número de ganaderías de este tipo entre sus socios, además de con las más grandes e importantes en el panorama del festejo en plaza, publicado en 2015 se puede leer:

Estudio sobre 529 fincas vinculadas a 360 ganaderías que se reparten 280.450 hectáreas, y que engloban más de la mitad de los animales censados del campo bravo.

Cada ganadería se compone de 1,5 fincas, con una superficie media por ganadería de 795-824 hectáreas.

Cada finca se reparte el suelo de la siguiente manera:

78% de pastos y dehesas (¿cuánto de cada?). No lo especifican.

14% de tierras de secano

8% de tierras de regadío

Valor medio de cada explotación: 4,7-4,9 millones de euros

Documento: Informe de la ponencia de estudio sobre la protección del ecosistema de la dehesa. Senado de España. 2010

Evolución del sector vacuno de carne a fecha septiembre 2019

Censo de animales de raza de lidia en España a fecha 31/12/2019

Julio 2019: Total: 204.146 animales

Año 2009: 275.748 animales, de los que, 100.351 eran machos y 175.397 eran hembras

Año 2018: 206.385 animales, de los que, 76.132 eran machos, 130.253 eran hembras

Año 2019: 203.056 animales de los que, 75.840 eran machos y 127.216 hembras

Como se puede ver, en el periodo 2009-2019, el número de cabezas de esta raza ha disminuido en 72.692 ejemplares, un 26.4% menos: 25% menos de machos y 28% menos de hembras.

En años anteriores están eran los datos:

Las ganaderías de lidia, 895 en total, se repartían así por comunidades autónomas:

Andalucía: 243; Aragón: 55; Castilla La Mancha: 93; Castilla León: 175; Cataluña: 10; Comunidad Valenciana: 86; Extremadura: 105; Baleares: 1; La Rioja: 8; Comunidad de Madrid: 61; Murcia: 5; Navarra: 46; Euskadi: 7

2011-2017: Evolución del censo de vacas nodrizas, de diversas razas de vacuno, entre 24 meses de edad y 14 años y de edad. El 4,2% de ellas correspondía a la raza de lidia

Te recomendamos la lectura de este informe en el que se evidencia el maltrato al que se somete a los animales que viven en estas explotaciones en algunas fases de su proceso productivo.

José Enrique Zaldívar Laguía. Presidente de AVATMA